Es más, lo hemos comprobado en clase, pesándonos y midiéndonos. Hasta nos hemos fabricado nuestro propio "medidor" para llevarlo a casa y colgarlo en la pared de nuestro cuarto. Así podremos ver cuánto crecemos. (Alguno hasta se salía de la jirafa...)
También creamos nuestro rincón del proyecto que iba creciendo día a día. Nosotros pusimos nuestras cosillas pero los niños lo iban aumentando con libros sobre el cuerpo humano, posters, cosillas para el botiquín: vendas, tiritas, gasas, jeringuillas, depresores (si, el palito ese que te meten los médicos hasta la campanilla cada vez que te miran la garganta, jejeje)... puzzles y juegos... vamos, de todo.
En el ordenador también pusimos un juego titulado "Mi increible cuerpo humano", en principio era demasiado elevado para ellos, pero los dibujos y sonidos eran tan motivantes que no veas la aficción que le han cogido...
En los juegos de libre elección se notaba en el ambiente que todos estaban muy motivados y siempre querían jugar a médicos y enfermeros, a curarse y ponerse malitos.
Terminaremos este proyecto con un dos visitas de fuera a dentro y una de dentro a fuera, jejeje. Es decir: vendrán madres enfermeras, farmacéuticas y médicas y un padre oftalmólogo y otro día seremos nosotros quienes nos desplacemos y conozcamos "in situ" un centro de Salud.
Y con esto y un bizcocho... terminamos este bonito proyecto (bueno, con esto y con las hojas, trabajos, manualidades y todo lo que llevarán en su archivador como material visible de todo el trabajo realizado).















