Ruta por el Monte Buciero



No hay nada como la excusa de una amiga de fuera de Cantabria para hacer una buena ruta de senderismo por la región, y es que en Cantabria (como en todas las regiones supongo) tenemos un buen surtido para elegir, y si además eres una enamorada del verde y el mar... ¡pues que más se puede pedir!
Esta ruta combina ambas pasiones: el verde y el mar.
Existen, como véis en la foto varias opciones para realizar en el monte Buciero pero como nosotros somos chavalones del Norte pues allá que nos hicimos la más larga. Con las ninas!!! Que son unas auténticas campeonas y de aqui al camino de Santiago que nos vamos (que no, que es broma... jejeje).


Todas las rutas comienzan en el fuerte de San Martín, al final del paseo marítimo de Santoña. Al comienzo viene un mapa parecido al que os he puesto yo y después durante todo el camino te van señalando la ruta elegida con colores o carteles.


Lo peor de la ruta es sin duda el primer tramo que es una cuesta algo "pindia", como decimos por aquí y además llena de piedras, si además "casca" el sol el resultado son unos coloretes como los que se marcan aquí Irene y Julia (Susana parece hecha de otro material... es increíble...)


Aunque la ascensión merece la pena. Las vistas son increibles. Me recordaron a las que disfrutamos de San Sebastián desde el monte Igueldo.


Y por el otro lado, podría ser cualquier paisaje escocés o del Norte de Europa.


Después el camino se allana (gracias a Dios).


Y entramos en un bosque del cual agradecemos la sombrita que nos ofrece.




Aprovechamos la sombrita para comer y después había una "pequeña bajada" para poder ver el faro del caballo.


Los escalones además tenían una altura considerable.


Así que sólo bajamos "los mayores" el primer tramo para hacer la foto.


Y subir... un buen "romperodillas"... jejeje.

Después seguimos andando por el bosque pero ya comenzábamos a vislumbrar el mar. La foto no le hace justicia pero era un efecto precioso poder ver el mar a través de los árboles.




Luego llega la parte "divertida" de la excursión (según mis hijas) y es que hay que hacer alguna que otra pericipecia para subir y bajar por el camino. Aunque es sencillo puesto que hay siempre postes con una guía de cables de alambre grueso en los que poder apoyarse y multitud de árboles y ramas que también sirven de apoyo, pero sí, era un poco a lo "Indiana Jones"...


Después de la "parte divertida" llegamos al faro de El pescador.


Una vez más nos sorprenden unas maravillosas vistas. Una foto para el recuerdo de toda la tropa.


Mami, mira... ¡¡¡mariposas!!!




Y después del breve momento para la foto... ¡reemprendemos la marcha!


No me cansaba de hacer fotos, el paisaje es maravilloso.


A partir de ese momento el camino cambia y comenzamos a andar por asfalto.



Ni que decir tiene que llegados a este punto ya estábamos "pelín cansados" pero la promesa de que ya faltaba poco para terminar nos dió las fuerzas que nos hacían falta...
Dimos la vuelta al penal del Dueso y llegamos a un pequeño parque infantil. La civilización ya estaba cerca!!!


Último tramo y ya de vuelta en Santoña donde nos tomamos cafés,
refrescos y helados que nos supieron a gloria!!!

Una ruta maravillosa que sin duda os recomiendo y en la cual, además de disfrutar del maravilloso paisaje de Cantabria pude admirarme con la capacidad de aguante de mis hijas. Alucinada que me tienen!!

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10 comentarios:

Rodrigo y Raquel dijo...

Qué excursión más interesante. Me encanta tu tierra, Cantabria es preciosa!!!Gracias por la información y por los testimonios gráficos.
Un saludo,

Susana dijo...

Invitados estáis a venir por esta tierra que yo os hago de guía turística!!

Emepé dijo...

Bonitas fotos y vistas... ¡Hasta una mariposa se dejó fotografiar!
Precioso retal de vida...

Susana dijo...

Dos, dos mariposas, en la foto anterior a la mariposa monarca hay una mariposa amarilla, lo que pasa es que sale desenfocada porque estaba enfocando el paisaje del fondo y parece una flor...

BLAS dijo...

Hubo una época en la que yo frecuentaba bastante Cantabria y en concreto, Santander. Conocía cada curva del Valle del Pas, y no negaré que los sobaos pasiegos y la quesada se convirtieron en una parte más de mi anatomía.
Los paisajes, el mar bravo, las gentes, todo allá me enamoró.
Una maravilla de viaje y de fotos, Susana. Unas vacaciones bien aprovechadas, sin duda.

Un abrazo.

(Bellas tus peques. Tienen a quien salir, desde luego)

chema dijo...

qué bonitos paisaje y qué buenos recuerdos de los veranos en que he estado por aquí... muy guapas las niñas!!

Susana dijo...

Ains, los sobaos y la quesada son un peligro para la anatomía de cualquier mujer...

Bertha dijo...

Ala ala que pinta mas buena todo, oh que envidia me dais, estais todos muy buapos en las fotos.

Geno dijo...

Unos lugares preciosos y tus hijas hechas unas auténticas senderistas ¡pueden con todo! jajajajj

Inma dijo...

Vaya ruta mas espectacular. Disfruto como una niña con esas caminatas y hace un montón que no hago una. Ya me has metido el gusanillo.
Tus niñas están preciosas.