Pisa

Después de este breve paréntesis (e interesantísimo debate) continuamos el relato de nuestra andanzas por el Meiterráneo. Siguiente parada: el puerto de Livorno.

Una atentísima guía llamada Loretta nos acompañó en nuestro viaje en autobús de Livorno a Pisa, amenizándonos el viaje con un montón de anécdotas de los lugares que íbamos a visitar (por cierto, no se os ocurra llamar Loreto a ninguna Loretta italiana pues significa "loro")
Al llegar a Pisa la vista de la piazza dei Miracoli te daja con la boca abierta, al igual que el escritor que le puso nombre. Por lo visto este nombre (plaza de los milagros) fue creado por el escritor y poeta italiano Gabriele d'Annunzio quien, en su novela Forse che sì forse che no (1910) describió la plaza de esta manera:

L’Ardea roteò nel cielo di Cristo, sul prato dei Miracoli.
que significa: «El Ardea rotó sobre el cielo de Cristo, sobre el prado de los Milagros.»

Vamos, algo así como que aquella maravilla de plaza era un auténtico milagro.

El conjunto arquitectónico de esta plaza está formado por el Baptisterio, la catedral, el campanario (la famosa torre de Pisa) y el campo Santo.

Resumiendo lo que nos contó la guía (mucho, mucho) los pisanos querían demostrar al mundo que eran los mejores de los mejores y construyeron esta imponente catedral con mármoles y otras piedras de gran valor que cogían de las diversas batallas que ganaban.

Es por esto que en la fachada principal encontramos diversos tipos de mármol en las columnas.

Cuentan una superstición sobre una columna de mármol rojo (señalada con una flecha en la foto) y es que si una mujer la mira durante un minuto conseguirá que su marido le sea fiel... un día!!!! (las mujeres pisanas no confían mucho en sus marido por lo que se ve) y además no se puede acumular (vamos que no podías estar 7 minutos e ir una vez a la semana, sólo se podía mirar 1 vez al día).

Después tenemos la conocidísima Torre de Pisa (si, si, nos hicimos la foto chorra aguantando la torre... jejeje)

La Torre inclinada de Pisa es el campanario de la catedral y su inclinación no ocurrió a lo largo de los años sino que ya comenzó desde el principio.

Después que se construyera la tercera planta en 1178, la torre se inclinó hacia el norte, debido a unos cimientos débiles (tres metros), en un subsuelo inestable. El diseño de esta torre era imperfecto desde su comienzo y su construcción cesó durante un siglo, debido a las guerras entre los pisanos y los estados vecinos. Este lapso permitió al suelo asentarse, de otro modo la torre se habría derrumbado.

En 1272 la construcción fue retomada por Giovanni di Simone, arquitecto autor del camposanto. Se añadieron entonces cuatro nuevas plantas las que fueron construidas con cierto ángulo con objeto de contrarrestar la inclinación. Por eso si te fijas bien la torre no está simplemente inclinada sino que tiene forma de banana.

Los intentos por corregir la inclinación de la torre han sido muchos algunos de ellos en lugar de enderezarla la han hundido aún más:

- Pocos años después de finalizada la torre muchos de los elementos de piedra originales realizados en mármol de San Giuliano fueron sustituidos, cambiándose por mármol blanco de Carrara (menos pesado)

- En 1838 el arquitecto Alessandro Della Gherardesca excavó un camino alrededor de la torre para hacer visible la base. Esto causó una inundación de la base y de nuevo un incremento de su inclinación.

- En 1934 Benito Mussolini ordenó colocar la torre en posición vertical, por lo que se vertió cemento en su base, para evitar filtraciones. Como resultado la torre se hundió aun más en la tierra reblandecida.

- Por fin en 1964, el gobierno de Italia pidió ayuda para prevenir la caída de la torre. Un conjunto de ingenieros, matemáticos e historiadores se asignó al proyecto y debatieron sobre los métodos de estabilización en las Islas Azores. Tras dos décadas de trabajo, la torre fue cerrada al público en enero de 1990.

Después de una década de esfuerzos de reconstrucción y estabilización, la torre fue reabierta al público el 15 de diciembre de 2001. Muchos métodos se propusieron para estabilizar la torre, incluyendo añadir 800 toneladas métricas de plomo de contrapeso. La solución final para corregir la inclinación fue eliminar 38 m³ de tierra de la zona inferior a la base. La torre ha sido declarada estable por al menos otros 300 años:
Las labores de consolidación han permitido que la inclinación sea la que tenía en 1700, 3,99 metros.

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9 comentarios:

Bertha dijo...

Que chulada de fotos, la que esta tu marido parece que el la este torciendo, jeje y tu estas muy mona, si si?

Geno dijo...

¡¡Que bonito todoooooo!! (que envidia más cochina ¿te lo he dicho ya? jajajajjja)

Inma dijo...

¿Y cómo estás colocada tú para que en la última foto parezaca que está derecha? Mis hijos lo intentaron y parecen bobos..y la torre sigue inclinada.
(Ver foto en facebook) jjajajaja

Candela dijo...

A mi Pissa me gusto, a pesar de que es una ciudad pequeñisima y muy sucia, pero solo esa parte es lo que merece la pena, el resto del pueblo es de lo mas normal.

Ana dijo...

Todo el mundo se queda impresionado por Pisa. Debe ser precioso. La torre es el típico sitio dónde quieres ir desde niña. ¡Qué guapa estás!

KIRA dijo...

Realmente se nota que estais disfrutando de unas bonitas vacaciones... y estoy con Bertha se os ve muy guapetones!!!!
BSTS

anele dijo...

Ahí la verdad es que los pisanos no estuvieron muy finos. Vaya arquitecto!!
La verdad es que la vista de la plaza en conjunto impresiona. Y la catedral por dentro es preciosa. Donde no pude subir es en la torre, por razones obvias (mecachis, sólo por unos meses de nada).
Y lo del ladrillo tampoco lo sabía.

chema dijo...

qué simpática la foto de tu marido sujetando la torre! y tú sales muy guapa.
si la foto la tomas situándote dentro del plano definido por la torre y su proyección sobre el suelo, puede dar la sensación de que sale vertical.

Shirat dijo...

No he estado en Italia, pero leyéndote es casi como si yo hubiera ido con vosotros este año. Me está gustando un montón, a ver si me animo un año de estos. Y en crucero, que me parece una gozada.