Happy days

El otro día fui a ver a mi papi (el actor). Estrenaban "Happy days" de Samuel Beckett. En realidad su papel no era importante, podríamos decir que se trataba de un monólogo acompañado. Como si representaran "Cinco horas con Mario" y mi padre fuera Mario.

El caso es que jamás había sentido tanto miedo, pánico, me atrevería a decir, a la muerte como durante aquella representación.

Desde luego la actriz lo hizo bien, aunque al principio me costó entender su forma de hacer el personaje. El texto era complícadísimo de decir de una forma creible tal y como estaba escrito. Nadie habla así!!! y sin embargo sí que tenía giros que te hacían recordar la forma de hablar de las personas mayores, repitiéndose mucho, con sus manías, sus cosas...

Yo nunca he tenido miedo a la muerte. Pero a la vejez, si. Ver a esa mujer que poco a poco iba enterrándose en aquella montaña, cada vez con menos movilidad, con menos cosas que poder hacer. Aferrada a aquella bolsa con sus pertenencias y a unas rutinas diarias, tan metódicas, para rellenar el tiempo, para no pensar. Con una máscara de sonrisa y unas frases machaconas repetidas a lo largo de toda su vida a las que aferrarse...

Pánico, verdadero pánico.

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3 comentarios:

Amaia dijo...

Yo tampoco tengo miedo a la muerte, pero sí a una vida llena de soledad y dolor. De hecho, es lo único que me da miedo.
Creo que para las personas con hijos es más fácil aferrarse a la vida, a las ilusiones, pero quienes estamos solos no tenemos nada que nos retenga aquí. Para mí, la mayor tristeza es pensar que envejeceré sola, enterrando a todos los que me rodean (a muchos de los cuales ya he enterrado)hasta que ya no quede nadie.
En una película que vi hace mucho tiempo (no recuerdo cuál...) uno de los personajes, un anciano, decía que la vida te va quitando poco a poco a todas las personas a las que amas hasta que un día te lo ha quitado todo y ya no te queda nada. Me aterra ser la última en desaparecer.
Tengo 35 años, pero si pudiera elegir entre morir mañana o morir a los 90 años, elegiría sin duda morir mañana, aunque esto os parezca increíble o absurdo. No es este el lugar para hablar de mi vida, pero la verdad es que no tengo nada que me ate al mundo, y nada me asusta tanto como seguir perdiendo seres queridos.
Juan Manuel de Prada escribió: "Cuando hablamos de un amigo muerto, estamos hablando de nuestra propia muerte, de esa parte de nosotros mismos que el otro se lleva y se extingue con él. No lloramos por el amigo, sino por lo que ese amigo nos arrebata. Los muertos se abastecen con nuestra propia muerte."
No puedo estar más de acuerdo. Cada pérdida, cada funeral, me ha robado una parte de mi vida, una parte que ya no volverá jamás. No quiero vivir recordando todo lo que tuve y ya no está conmigo. La soledad en la vejez es la peor compañera.

R.M dijo...

Eres muy joven, amaia, para pensar asi. Yo te entiendo muy bien, porque tambien he pasado recientemente por una perdida...
Pero creo que con 35 años tu vida puede dar una y mil vueltas y lo que ahora te parece solitario, puede ser mañana valorado (no veas si agradezco yo, un minuto de silencio cuando mi peque se duerme la siesta, por ejemplo).
Con esto quiero decirte que tienes que buscar nuevas razones para vivir. Tienes que pensar que a ninguno de tus seres queridos ya desaparecidos, les hubiese gustado verte derrotada, sin ganas ni fuerzas para luchar, por lo que ellos, desgraciadamente no pueden ya disfrutar.
Animo, mucho animo.

En cuanto a la muerte. Yo si le tengo miedo. Tengo una niña pequeña y no me quiero ni imaginar marcharme de este mundo antes de que ella sea adulta y ya "no me necesite".

El dolor de perder a alquien es horrible, indescriptible. Pero la anguistia de no ver crecer a tus hijos, de morirte joven y con cosas por hacer. Eso es aun mas doloroso e insufrible. Yo soy de la opinion de que cuando alguien muere, el o ella son los que pierden. Los que quedamos aqui, mal o bien, salimos adelante. El que se va, se queda por el camino (no voy a entrar en el debate de si va a un lugar mejor o no). Pero sin duda es la persona que no está la que se pierde hacer cosas, vivir, viajar, querer y ser querido...

Asi que todo el mundo a mirar para delante. Todos a pensar en positivo.

Porque la muerte llega cuando nos toca y no hay nada que podamos hacer. Asi que para que sufrir por ella?

Susana dijo...

Creo que la muerte forma parte de la vida. Es una frase muy manida, es cierto, pero no por ello deja de ser real.
Es algo a lo que tenemos que enfrentarnos aunque a veces esta sociedad se niegue a mirarle de frente.
Creo que "aferrarse a las ilusiones, a la vida" como dice Amaia es independiente de tener o no hijos, sino que es un actitud. En mi caso la fe es un referente sin el cual no podría entender la muerte ni la vida.
No me da miedo morir, no sólo por creer que la vida no se acaba con esto, sino porque creo que todos tenemos una misión en nuestra vida, un camino preparado para nosotros, que si no lo hacemos se quedará sin hacer pues es algo único reservado a cada uno.
Cuantas veces me pregunté por qué no saqué aquellas oposiciones, por qué aquel chico me rompió el corazón... pues porque debía hacerlo para llegar adonde estoy ahora, ese camino de luces y sombras que forma mi vida me ha hecho quien soy y cuando llegue mi hora espero aceptarla con toda la serenidad posible y dejar tras de mi un rastro de sonrisas.