Arno Stern y la educación creadora

Este año cambiamos de actividades extraescolares. Hasta el año pasado Irene y Susana iban a una escuela de música. Yo aprendí hice la carrera de piano (y allí tengo el piano en casa muerto de risa) bueno, y siempre me pareció algo bueno aprender a tocar un instrumento pues tiene muchos aspectos positivos.
Lo que sí que tenía claro era que no quería que fuesen al Conservatorio pues fué algo absolutamente machacante para mí. Sé que la educación ha cambiado (algo) pero en música y danza creo que apenas y algo que es para disfrutar suele ser muy sacrificado y a veces se vive de forma muy angustiosa.
Por eso ellas iban a una escuela de música, pensé que sería una manera distinta de aprender, claro que llegados a cierto punto tienes que practicar y ahí teníamos una lucha diaria.
Es imposible aprender a tocar un instrumento con sólo lo que haces un día a la semana en un cuarto de hora, hay que practicar en casa y si no salía de ellas lo que no quería era convertirlo en otra lucha como con los deberes.
Así que... (después de este peaso de rollo que os he soltado) pues que lo dejamos.
Este curso cada una se ha apuntado algo que siga verdaderamente sus intereses (bueno, al menos, lo hemos intentado así).
Irene que es la deportista se ha apuntado a baloncesto y está encantada.
Julia que es más princesa se ha apuntado a gimnasia rítmica.
Y Susana se ha apuntado a un taller de pintura creativa ¿que qué es eso? pues eso iba a explicar después de esta larguísima introducción.



¿Cómo conocí yo esta corriente pedagógica? Pues tuve la grandísima suerte de tener como maestro en la Universidad de Magisterio a Jose Miguel Castro, que nos acercó a su vez a la figura de Arno Stern.


La increible historia de Arno Stern comienza al final de la Segunda Guerra Mundial cuando, con apenas veinte años, le ponen al cuidado de un grupo de niños, huerfanos de guerra, en un horfanato suízo. Debido, por suerte, a su inexperiencia y a su falta de cualquier formación sobre niños, no tiene mejor idea que ponerlos a dibujar de forma libre para mantenerlos entretenidos, resultando tal actividad un éxito inesperado, que le anima a continuar con la experiencia abriendo un taller de pintura en París.

Los descubrimientos iniciales que Arno va haciendo en torno al dibujo infantil y los niños, le llevan a iniciar un periplo por todo el planeta, en busca de tribus que en pleno siglo XX no hayan tenido todavía contacto con la civilización occidental. Arno está buscando, con estas investigaciones, la confirmación de lo que él ha creído descubrir con sus experiencias iniciales en el horfanato suízo y en su taller de París, y que dará lugar a lo que él ha llamado la Formulación.


La idea que está detrás de la Formulación es que todos los seres humanos tenemos una “memória orgánica” que es universal y que se expresa a través del dibujo libre y espontaneo. La constatación de esto vino dada por la comprobación realizada por Arno en estos viajes por todo el mundo, de que niños y adultos realizaban las mismas figuras y dibujos en todas partes.



Los descubrimientos de Arno Stern no sólo son aplicables a la pintura sino que también existen talleres de educación creadora de movimiento, modelado y juego.

Pero mejor que yo, os dejo una charla de Jose Miguel Castro que habla muchisísimo mejor que yo.

 http://www.ustream.tv/channel/show-prueba11

Querría contaros algo sobre la semiología de la expresión y cómo Arno Stern descubrió que todos estos niños hacían los mismos trazos, pero creo que lo dejaré para el próximo post.
Por lo tanto...

                                                                                                                          To be continued...

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

6 comentarios:

Ruth dijo...

Hola guapa...gracias por compartir mi sorteo...aqui me quedo aprender de ti un beso

Cuchifu dijo...

Y que suerte que tengáis cerca un taller de pintura creativa.... yo quiero apuntarme!!! Pero yo!!! jajajajaja

Susana dijo...

Po zi, yo este año porque ya estoy con inglés, pero para el año que viene igual me apunto. No lo dice en ningún momento pero tiene que ser de un terapéutico...

Shirat dijo...

Interesante post, Susana.

Totalmente de acuerdo contigo en lo que dices de la educación musical. Las escuelas de música se crearon para acercar la música a todos aquellos que no quieren ser profesionales pero quieren recibir una educación musical; pero al final, como tú misma dices, si se quiere aprender hay que practicar (aunque sea menos horas que en el Conservatorio).

Lo de la pintura creativa tiene muy buena pinta, ya contarás cómo va y qué experiencia tenéis.

Anónimo dijo...

El año pasado yo también fui a una charla de este hombre . Lo de la pintura creativa ya me parecía interesante , pero oirle hablar me encantó. Lo que no se es como funciona el sitio, cuando tengas un rato me cuentas , que a Hugo lo que más le gusta es pintar.

Eva y sus ideas dijo...

Buenas tardes:
Acabo de descubrir tu blog,por los comentarios que ambas hemos hecho en un sorteo que participamos,"Winyjack".
Tu blog me parece muy interesante,tenga que sentarme con calma a leerlo.
evaysusideas@blogspot.com.
Un saludo.