Mi relato de San Valentín.

Este año el III tercer concurso de relatos de San Valentín que se organiza en el foro de Esther y su Mundo http://www.gabitogrupos.com/Estherysumundo/
ha estado de lo más reñido. La verdad es que cada año nos superamos y este año había muy buenos relatos.
Aquí os pongo mi participación en el mismo. Ya conté en la primera edición mi propia historia de amor así que en el resto de ediciones ha tocado usar la imaginación...



Estoy harta de acabar siempre pringando yo. Soy la más tonta del Universo… y encima no aprendo ¿cuántas veces me habrán hecho lo mismo?

- Marta, no te importará terminar este informe ¿verdad? Es que este finde me voy a Palma con Charlie. Ya sabes. Bueno, ya te devolveré el favor, podría invitarte a la próxima fiesta de contabilidad. Me han dicho que le tienes echado el ojito a uno del departamento ¿eh pillina?

- No te preocupes Sandra, ya te lo acabo (soy gilipollas integral…)

- Eres un cielo. No sé cómo aún no tienes novio. Pero no pierdas la esperanza, cualquier día parecerá tu “príncipe azul”.

- Si, claro, claro… (ésta se piensa que soy estúpida ¿o que?)

En ese momento entraron Charlie y Juan, su compañero del alma. Sandra y Charlie hacían la pareja ideal. Tan perfectos los dos que daba asco. Tan guapos, tan divinos de la muerte…

- Marta… ¿aún no has acabado? –me preguntó Charlie con su sonrisa derrite – piernas.

- Mmmm, es.. es - to… no. (¿por qué me pondré tartaja siempre que aparece él por la puerta?)

- Déjame que adivine… ¿no le habrás cargado de trabajo verdad Sandra?

- ¿Yo? ¿Cómo puedes pensar eso de mí? –y acercándose a su oído le susurró

- ¿Prefieres que me quede haciendo informes o que estrene una cosita que compré en Woman Secret?

- Mmmm, no se, no se… de acuerdo. Pero te resarciré de alguna forma, Marta.

Cuando se acercó y me tocó el hombro en un afable gesto un escalofrío me recorrió la espalda.

- Si claro, no os preocupéis.

- Había pensado en invitarla a la fiesta de contabilidad –comentó Sandra alegremente.

- Claro que si, ¡qué buena idea, Sandra! Vendrás ¿verdad?

- Pues… es que…

- Uy, no me he dado cuenta, igual te da reparo acudir sin pareja… -comentó Sandra con una cara más falsa que una moneda de 6 céntimos.

- Pues, da la casualidad de que SÍ tengo pareja (no me puedo creer que esté diciendo esto…)

- ¿¿Ah, siiii?? – la cara de sorpresa de Sandra no tenía precio - ¿y quién es él? Que diría Perales… -y comenzó a reírse escandalosamente de su estúpido chiste.

- Pues no creo que le conozcas.

- Bueno, si, un friki de esos con los que hablas por Internet. Igual ni tú misma le conoces.

- Da la casualidad de qué sí que le conozco en persona y es un chico muy inteligente… y guapo (la cagamos)

- ¿Guapo?… Ya me extraña que un chico tan guapo se esconda tras una pantalla. Pero en fin, si tú lo dices… no nos ibas a mentir ¿verdad? Estaré encantada de conocerle la semana próxima. Hasta entonces y que te sea leve el informe.

No puede haber un ejemplo más claro del famoso refrán “por la boca muere el pez” pues en ese momento lo único que quería era morirme.

Durante la siguiente semana busqué como loca un primo, amigo o incluso novio de alguna amiga que aceptara el papel, estaba dispuesta a sobornar a quién hiciera falta pero el caso es que mi agenda no se vanagloriaba de muchos números masculinos y menos aún que estuvieran a la altura de lo que Sandra consideraba “un chico realmente guapo”.

El día anterior a la fiesta ya lo tenía todo preparado. Comencé a última hora de la tarde con una pantomima de toses y estornudos.

- Pufff, qué mal me encuentro. Para mí que he pillado algo… qué rabia me da, y mañana es la fiesta… no sé si podré ir…

- De eso nada, monada. No pienses que te vas a escabullir tan fácilmente. A la fiesta irás aunque tenga que ir yo a sacarte de la cama. Así que cuando llegues a casa a tomarte un Frenadol y a la cama, que mañana tienes que estar radiante.

No puede ser. No puede ser…

19:00. Parecía que por mi cuarto había pasado una auténtica batalla campal, había ropa tirada por todas partes.

Pero ¿qué hago sacando ropa? ¿Qué más da cómo vaya vestida si voy a ser el hazmerreír de toda la oficina? Y Sandra hablaba en serio, era muy capaz de venir a buscarme…

En ese momento llamaron al timbre. ¡Dios mío! ¡Sería Sandra!
¿Para que retrasar el momento? Lo mejor sería un tirón rápido. Depilación a la cera. Una, dos y… tres. Abrí la puerta de golpe y allí estaba… Juan!!!!

- Pe.., pe… (mi tartajismo se hacía preocupante por momentos).
- Ayer te ví algo enferma en la oficina ¿qué tal te encuentras?
- Pues… bueno… (claro que mi elocuencia no iba mejor).
- El otro día vi este vestido y pensé que sería perfecto para ti.

¡¡¡No me lo podía creer!!! ¡¡¡Pero si era un Versace auténtico!!!!

- ¿Te importaría que fuera yo tú misteriosa pareja de esta noche?

No podía hablar. Juan siempre había estado a la sombra de Charlie. Eclipsado por una luz mucho más potente, pero aquella noche era la luna quién me tenía embrujada.

- Esta noche y las que tú quieras.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

7 comentarios:

KIRA dijo...

Cuando lo lei en el foro me gusto mucho mucho, de verdad, es que me parecio tan... Esther! me imagine a nuestra Esther ya de mayor y en el papel de Juan a quien sino a Juanito....
Enhorabuena guapa es un relato que te engancha y te llega al corazon!!!
Bsts

chema dijo...

me gustó mucho tu relato, susana, y le di dos puntazos, aunque no imaginaba que fuera tuyo, anda que vaya detective estoy hecho. :D aunque suene a tópico, al leerlo me alegró mucha que la buena triunfara, mientras que la mala se tendría que tragar sus palabras. :P

Geno dijo...

No hace falta que te diga que tu relato fue uno de los que más me gustó porque se ve en los dos puntos que le dí. Por cierto, mirando las votaciones, estuvimos bastante "enfrentadas" ¿eh?
Bonita historia

Inma dijo...

Es verdad lo que dice Chema. Muy bueno el relato pero yo...sí sabía que eras tú. Esa pobre Marta tan ajetreada...mmmmm

Mª Carmen dijo...

Ainsssssssssssss qué relato más chulo!! (yo como no pertenezco a vuestro foro estheriano...no puedo votar...pero ganas no me faltan).

bicos moitos niña

Susana dijo...

Geno, la gran campeona!!!! sí que estuvo reñido pero eres la justa ganadora, compartimos el superpremio en metálico ¿vale? jejeje
El relato es muy Esther si, pero es que yo siempre he sido muy Esther, a veces de tan buena me parece que soy un poco g...
Pero me gusta ser así. Al final tienes tu recompensa, y es mejor que la que tú hubieras deseado (pues no sabemos pedir lo que nos conviene) y donde esté un Juan que se quite un Charlie por muy bueno que esté...

Bertha dijo...

Yo a tu relato le di 3-puntitos, me gusto, jeje?