¿Sinceridad?

Estos días hemos realizado en el cole un curso muy interesante sobre la acción tutorial.

Entre las cosas que hablamos estaban la resolución de conflictos y las habilidades sociales.

Me parece tan importante aprender a utilizar las habilidades sociales... y sin embargo, que poco se enseñan...

Me quedo con una de las habilidades que estuvimos comentando para la resolución de conflictos: se titulaba "ser positivo y recompensante".

Parece que hoy en día hemos perdido la facultad de halagar al otro, de hacerle ver lo bien que hace una cosa o de resaltarle publicamente una cualidad. Nos da vergüenza, nos parece cursi, desfasado y sobre todo... falso.
No nos lo creemos.
Sin embargo si alguien pone pingando a otra persona o se queja continuamente de una situación es que es una persona reivindicativa, sincera, que no se calla lo que piensa...

¿Por qué la frase "Yo como soy muy sincero te tengo que decir lo que pienso" suele ser para decir cosas malas sobra la otra persona?
¿Por qué si nos encontramos a alguien halagador no podemos evitar pensar que está mintiendo, que oculta algo, que es un pelota, que algo querrá....?

En mi práctica como educadora he podido comprobar que no hay nada más efectivo que el refuerzo positivo.

Todos los maestros lo sabemos, y sin embargo, ¡qué dificil es aplicárnoslo en nuestra vida diaria!

Y esto se entrena... sólo hay que proponérselo. Cuesta tan poco y se gana tanto a cambio...

Os reto a realizar un pequeño experimento esta semana: "Limpiarse las gafas" (y la garganta, jejeje) para reconocer y elogiar sucesos y comportamientos merecedores de ser recompensados.
Claro, que para que sea efectivo tiene que ser sincero y honesto, sin exagerar, que no parezca un "latiguillo" usado como mera fórmula social, argumentándolo mínimamente.
La semana que viene me contáis...

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21 comentarios:

Shirat dijo...

Qué razón tienes, Susana. La viñeta es buenísima. Todos los que van por ahí diciendo "yo soy muy sincero" en realidad son unos torpes de cuidado. Una cosa es decir la verdad y otra cosa es no tener tacto ni educación.
Me apunto tu reto. Hoy es viernes, así que el viernes que viene te cuento, aunque yo no suelo ser de decir las cosas, sino más bien de hacer pequeños gestos de cariño que para mi desgracia a veces pasan desapercibidos. Intentaré prodigarme más y la semana que viene te cuento.
Besitos.

KIRA dijo...

Es que hoy en dia es mas facil machacar al projimo, tirarle la moral por el suelo, criticar y poner faltas a los demas.... que elojiarlos, animarlos o apoyarlos.
Voy a ver si encuentro algun objetivo para tu propuesta... ya te contare!!
Un Beso!!

Lily dijo...

totalmente de acuerdo, yo he comentado muchas veces lo mal que me parece que la gente excusandose en la sinceridad simplemente sean unos maleducados, nadie emplea esa coletilla para decir halagos, cuando si somos sinceros lo somos para lo bueno y lo malo, creo yo.
En un curso de autoestima que dí nos reforzaban la idea de lo valioso que es dar y recibir correctamente los halagos, ciertamente hay gente que cuando le dices algo bonito se queda ´chafada, sin saber como reaccionar, al igual que cuando te alaban alguna virtud.

anele dijo...

Es cierto. Me parece estupendo ser sincero, pero hay que saber hacerlo con tacto, porque se pueden herir los sentimientos del otro con relativa facilidad.
El problema es que muchas veces hay quien confunde silencio con hipocresía: si te callas eres hipócrita. No, a veces se calla para no herir.
En ciertos casos creo que es mejor quedarse corto que tener que arrepentirse luego de haber soltado en exceso la lengua.
Las críticas, con respeto, son constructivas. El respeto siempre por delante.
Y es una lástima que no alabemos a alguien cuando hace algo bien. Es un defecto que por desgracia se repite mucho en el trabajo.

Basta con pensar qué sentimos cuando alguien nos piropea. Quid procuo. Eso sí, que sea una alabanza sincera, no de "bienquedismo".

cloti dijo...

Siempre estoy haciendo uso de la frase "la hipocresía es la base de la buena educación" desde que me hice fiel seguidora de GH. Hay quien me la rebate porque la hipocresía a veces da más miedo que el ataque despiadado. Ahora resulta que "estás más gorda ¿no?" es mejor y más sincero que "qué hermosa estás, hija"

El refuerzo positivo está más que demostrado que da resultado, no sólo en quien lo recibe sino también en quien lo prodiga. Lo practico habitualmente pero como nos propones esta especie de reto me voy a esforzar aún más que en tres días tengo a los abuelos en casa ¡uf!
Bssssssssss
Cloti

Mª Carmen dijo...

Susana, completamente de acuerdo contigo en el post y la foto que has subido me encanta.
Me hecho a temblar cuando oigo dos frases:
-"Soy supersincera o sincero...y lo que pienso lo digo a la cara...". El problema es que quizá a mi no me interesa lo que piensaaaaa!!!

-y lo de "a mi no me cambia nadie, soy así y así seguiré". Pues vale!!...pero que pena para ti!!!

Con los niños y con los menos niños el efecto de "limpiar las gafas" y resaltar lo positivo es ESPECTACULAR...


Bicos moitos

Ada dijo...

Estoy de acuerdo contigo Susana, tienes toda la razón del mundo: una cosa es ser sincero y otra decir las cosas para herir a los demás. Creo que se puede ser sincero sin hacer daño.
Hay que intentar ver el lado positivo de cada persona, claro que si!
Un abrazo

Ada dijo...

Oye! me acabo de dar cuenta de que cumplimos años el mismo día!!! jeje... Felicidades con retraso!

Ada dijo...

Otra cosa, te paso un juego, vale? no sé si lo habrás hecho ya o qué, pero si quieres hacerlo las instrucciones están en mi blog.
Un beso

Bertha dijo...

YO pienso como tu, los que dicen ser sinceros, son los que nos critican mas, la sinceridad, no es, echar pestes de alguien, si no ver sus cosa bienas?

BLAS dijo...

Yo soy de la opinión de que es bueno ser sincero y decir las cosas claras, pero siempre con la gente de confianza, y dentro de este círculo, a quienes conozcas perfectamente y sepas que quiere tu verdadera opinión, no un halago para quedar bien. Logicamente, si no conozco a alguien lo suficiente, me es imposible decirle las cosas con sinceridad, me callo y prefiero no decir nada. En el caso de que me pregunten específicamente mi opinión, sí que la daré claramente, aunque si se trata de una respuesta no muy halagadora para la persona que pregunta, suelo hacerlo con tacto. De todas formas, tambien creo que se nota mucho cuando alguien hace una crítica constructiva, o cuando hace una crítica que quiere parecer constructiva pero que lleva veneno...

chema dijo...

hace poco, a una compañera que faltó a clase le ofrecí dejarle los apuntes, y me dijo que se los iba a pedir a otra persona, insinuando que esa persona tenía mejor letra que yo. aunque sea verdad que la letra de mis apuntes de clase sea mala (porque al tomar apuntes lo que me interesa es que estén completos y me dejo de florituras), a mí me dolió. no había necesidad de decir eso. hay personas que van metiendo la pata, van como se suele decir "haciendo amigos". sea por sinceridad o por torpeza. lo que he contado no es nada importante, pero es un ejemplo...

Susana dijo...

Creo que todos tenemos experiencias a este respecto, Chema, yo en tu ejemplo resaltaría que eres un solete y que ofreciste tus apuntes con toda la generosidad que te caracteriza. Es ahí donde me refiero a "limpiarse las gafas" y encontrar gestos que merecen nuestro "refuerzo positivo".
¿Qué tal váis con el reto? Yo no muy bien, ultimamente no tengo la moral muy alta y esto hace que te sea dificil encontrar cosas positivas en los demás, pero seguiré "rastreando"...

Teresa Guzmán dijo...

gracias pr tus palabras en mi blog, Susana, no s eme ha olvidado el proyecto q tenemos, tengo q acabar otro en breve, sigo guardando tus preciosidades de relatos y las fotos de tu niña, para qw sea ella la protagonista tal y como habíamos quedado. NO SE ME OLVIDA, NO. UN BESO FUERTE

Ana dijo...

Pues en esto mismo he pensado yo mucho últimamente. Me molesta enormemente la gente qe se permite decir perlas qe puedan dañar a la gente. Por desgracia existen, y no calibran el efecto que en la persona pueden hacer...verdaderos estragos.
Por el contrario, una buena palabra sincera puede ser muy reconfortante.No debemos escatimar en buenas palabras, pero tampoco decirlas falsamente o por costumbre.
Que falta nos hacen unas clasecillas de inteligencia emocional ¿no?.
Un besito muy requetefuerte. ¿Qué tal llevas las vacas?

lanuor dijo...

Hoy en día se confunde la sinceridad con la impertinencia y las ganas de herir a los demás.
Hay personas "muy sinceras", con "muchos principios" que, en el fondo, se sienten superiores y van emitiendo juicios y opiniones que nadie les ha pedido.
Es complicado enseñar a nuestros hijos que la hipocresía es mala, pero que la insolencia y el desprecio hacia los demás aún lo son más.
Gracias por transmitirnos tus conocimientos, Susana. Un abrazo desde Barcelona y feliz verano!!

Shirat dijo...

Bueno, Susana, pues ya ha pasado la semana y te cuento cómo ha ido el reto. Mal.
No sé si es que no sé ser positiva o que simplemente no he tenido muchas oportunidades auténticas de serlo, porque como tú misma dices, no es cuestión de decirle a la gente lo maravillosa que es sin más ni más. En fin, que estoy en ello y no me conformo con esta semana. Creo que es algo que debo tener presente todos los días, pero ya digo que no he tenido oportunidad de estrenarme sin parecer una simple "pelota".

cloti dijo...

Hola guapa, yo también aprovecho los dos minutos de wifi que me quedan sólo para confesar que también me está yendo mal con el reto. Los abuelos son soportables pero yo me estoy haciendo vieja y picajosa y no aguanto ná ¡quiero que se vayan! y quedarme sola con mis gurdaespaldas. Necesito relax. Eso sí, el azúcar fenomenal y creo que ya he perdido algún kilillo.
Mi guardaspaldas jefe viene esta tarde, a ver si así consigo llevar a cabo lo de reforzar positivamente a mis padres, aynssss ME ENCANTA ESTE RETO.
Bsssssssss
Cloti

PD Intentaré seguir informando y a ver si entre todas nos animamos a ver la vida color de rosa.

Susana dijo...

Cloti y Amaia, mucho ánimo con "el reto". Yo creo que es un reto que bien puede aplicarse a toda una vida.
Lo dificil de este reto es que todos tenemos una historia personal detrás, a menudo en ella hay tantas decepciones y fracasos que nos cuesta ver lo positivo del otro y hacérselo saber y es más fácil crearse una coraza, para que después la decepción no sea tan grande.
Es un reto dicifil esforzarse siempre por intentar ser mejor persona, por agradar a los demás, por hacer de tripas corazón y responder con una sonrisa a quien te está dando una patada. Muchas personas me tachan de hipócrita por esta forma de pensar, pero yo creo que así estoy contribuyendo a hacer un mundo mejor.
Lo cual no quiere decir que no diga a un amigo si se está equivocando y lo más fundamental es ir siempre de frente y no tener una cara en un sitio y otra en otro. Recompensar todo aquello que merece ser recompensado y cuando haya que "amonestar" siempre desde la confianza como decía Blas y en privado.
Menudo sermón que acabo de soltar... en fins, no creo que de ya muchos sermones más, dentro de poco me iré de vacaciones, que a todos nos hace falta descansar un poquitín.

Shirat dijo...

Pues descansa un montón, Susana, que el curso ha sido muy largo.
Yo me escapo unos poquitos días la semana que viene con Alberto. Estoy nerviosa porque hemos tenido un montón de problemas durante el invierno y no sé si va a resultar bien. Me preocupa que tengamos un follón de los nuestros, pero por otra parte creo que estar juntos unos días lejos de todo nos permitirá conocernos mejor y ya de paso a ver si me luzco un poco más con el reto este. En fin, ya os contaré.

Susana dijo...

Qué ilusión Amaia, me alegro mucho de que vayas a pasar esos días con Alberto. Yo creo que eso es siempre un momento de disfrute.
Y te diré que no hay quien agradezca más estos halagos que la persona amada (y a quien más fácil es encontrásrselos...jejeje)
Ya nos contarás.