Curso de Marta Luna

Durante los días 9 y 10 he acudido a un curso en el CIEFP al que iba sin muchas ganas pero que ha resultado muy interesante. Realmente no me ha descubierto nada nuevo, pero sí ha sido muy iluminador, la ponente (Marta Luna) es una oradora excelente. Salpicaba todo su discurso de ejemplos prácticos, anécdotas...
Uno de los ejemplos sirve tanto para educadores como para padres. Según un reciente estudio la media de minutos que pasan los hijos hablando con sus padres es de 46 a la semana!!!!!!!!!!!
Y eso no es lo peor de todo, ya que la mayoría de este tiempo no se dedica a una auténtica conversación sino que son simplemente órdenes de los padres a los hijos.
El resultado (bueno, uno de los múltiples resultados) si lo miramos desde un punto de vista ligüístico (ni que decir tiene de los efectos psicológicos y afectivos) es que los niños de hoy en día cada vez hablan peor, porque no tienen un modelo adulto con el que interactuar.
Es como el chiste del niño que con cinco años dice:
- Está salado.
Los padres le miran sorprendidos, eran sus primeras palabras...
- Pero hijo mio, estás hablando!!!!!!! Y como es que no hablaste nunca antes?
- Antes, siempre estuvo todo correcto.
Y así tenemos a nuestros alumnos que te miran con los mocos colgando, pero incapaces de decir:
- Me suenas los mocos?
O señalando el zapato y haciendo un ruido gutural... mmmmm
Desde luego me reafirmó mi postura. Que no pienso "servir" a ningún niño que no me demuestre un mínimo esfuerzo. Nosotras sabemos perfectamente cuando un niño no puede hablar o no quiere esforzarse. (Para qué? si se lo van a hacer de todas formas?)
Bueno, me reclama Julia, seguiremos en otro momento.

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3 comentarios:

Raquel dijo...

Esta sociedad de la información y la tecnología esta, a mi humilde modo de ver, alienando a los niños, les esta conviertiendo en personas q no saben vivir sin la "ayuda" de la tecnología. El otro día oi a un niño decir q se aburria porque no se habia llevado la Play para jugar, en mis tiempos nunca nos aburriamos, ibamos a la calle a jugar (sea invierno o verano), o leiamos libros, o ibamos a casa de los amigos a jugar. Ahora les damos todo, les agobiamos con miles de actividades extraescolares y encima el poco tiempo q tienen no lo saben invertir mas q en "tecnología". Creo q nos estamos equivocando al hacer las cosas facilitando demasiado la vida de los peques. Perdon si me he extendido demasiado.

Susana dijo...

Me ha encantado tu comentario Raquel, y va muy en la linea de lo que comentábamos en el curso.
Los niños tienen tanta saturación de información que luego nos quejamos de que no nos escuchan y es que crean una especie de escudo ante tal aluvión...
Antes leíamos más, pero también era porque teníamos menos cosas que hacer. Hoy tienen tanto que elgir... y la mayoría de lo que eligen es lo que requiere un menor esfuerzo: ver la tele, jugar a la play...

susana dijo...

Una gran verdad eso de que cada vez se habla menos con los niños. En realidad mucha de la gente que tiene hijos luego delega en otros para que se los cuiden , se los eduquen, se los entretengan y solo quieren que cuando esten con ellos "no molesten" y así le luce el pelo a esta sociedad en la que vivimos. Tengo la suerte de que a mi hija mayor lo que más le gusta es hacer manualidades... es feliz con una caja de cartulinas, unas tijeras y pegamento. Muchos padres no entienden como sus hijos no hacen los mismo, pero para que a un niño le gusten estas cosas lo que hay que hacer es "perder" mucho tiempo con ellos. Tengo la casa llena de sirenas echas con pinzas de la ropa, conejos hechos de pasta de papel, y mariposas colgadas de las lámparas. Pero creo que voy por el buen camino y el tiempo "perdido" lo doy por muy bien empleado aunque muchos no lo entiendan.
Yo también me he enrrollado mucho, pero es que este tema, me apasiona ;)