
Nuestras quedadas estherianas dan para mucho, y las conversaciones que en ellas mantenemos, para mucho más. Charlando, charlando comenté que mi hermano estaba intentando conseguir "El reto de las 100 cosas", un reto de lo más interesante que os paso a relatar.
A finales del 2008 David Michael Bruno comenzó a esbozar lo que seria un reto personal para demostrar que podemos vivir felizmente con solo 100 cosas. Él inició el reto llamado “The 100 Thing Challange” el 12 de Noviembre del 2008.
Aunque no es el único caso. Tammy Strobel, de acuerdo con el Times, empezó a deshacerse de sus cosas hasta terminar con cuatro platos, tres pares de zapatos y dos sartenes. Con un ingreso de apenas $24,000 para cubrir sus facturas, no tienen ya coche, pero sí bicicletas y, quizás lo más sorprendente, se han logrado deshacer de una deuda de $30,000 que solían tener.
Así se ha creado un movimiento con una sencilla premisa: Eso de que mientras más tienes, más feliz serás es totalmente falso (premisa por otra parte tan vieja como la humanidad y que profesan muchas de las religiones mayoritarias). Y, con eso en mente, muchas personas están abrazando la idea de una vida más simple; con menos cosas, menos gastos, menos deudas y menos preocupaciones. El movimiento cobra tanta fuerza, que ahora tiene su propia página en Facebook.
En sus propias palabras David Michael Bruno nos dice acerca del reto:De esos objetos que todavía mantiene, la distrubución es curiosa: unos 40 son ropa, 3 de higiene personal y 22 para irse de cámping (se ve que es muy aficionado). En el apartado de tecnología se cuentan 6 objetos para fotografía digital y 7 de electrónica/informática (un iMac, un Powerbook, una impresora, un teléfono móvil, un reloj, altavoces y un disco duro.) Entre los objetos varios que conserva hay una biblia, una Moleskine, gafas de sol y también mantiene su coche y algo de mobiliario.El reto de las 100 cosas es un proyecto personal, es mi manera de pelear contra el consumismo. ¿Qué hay atrás del reto? Mi creencia de que las posesiones materiales pueden ser buenas cuando sirven a un propósito superior que el simple hecho de tenerlas. Debemos hacer un mejor usas de las cosas que simplemente tenerlas. Mi esperanza es que viviendo un año solo con 100 cosas, seré capaz de demostrar que el americano promedio no necesita un montón de cosas para vivir una buena vida. Ademas también espero brindar un poco de luz sobre la naturaleza del consumismo en nuestra cultura. Gracias por seguir conmigo!
David Bruno fue vendiendo sus posesiones poco a poco, deshaciéndose de todo lo que tenía (buena técnica para vaciar la casa y el trastero de objetos-basura). Su inspiración es algo así como «personalmente, poner las cosas en su lugar y explorar qué sucede más allá de la mera posesión de objetos».
Investigando un poco más vi que el tipo tuvo lógicamente que flexibilizar sus propias normas un poco, porque de otro modo el sacrificio sería insoportable. De este modo,
- Algunos ítems cuentan como uno, por ejemplo zapatos o calcetines que van por pares.
- Objetos compuestos de otros objetos (ej: ordenador + monitor + teclado + ratón + cables) parecen también contar sólo como uno.
- Los objetos que son de la familia y de la «la casa» no los contabiliza, pues los utilizan otras personas (aunque tal vez originalmente fueran de su propiedad).
- En el desafió no incluyó los libros de su biblioteca personal, que de por sí superaban ya el centenar – tal vez esto sería el sacrificio definitivo para muchos.
- Tampoco incluyó ciertas cajas llenas de objetos de recuerdo, aunque prometió guardarlas en un trastero y no abrirlas durante un año.
- Un tren eléctrico en miniatura a modo de maqueta, recuerdo de su padre tampoco entró en el reto. Lo mismo sucedió con ciertas herramientas de carpintería que quería conservar en el garaje para el futuro.
- No he visto menciones a cómo gestiona ciertas otras cosas, por ejemplo el tema de la comida, de modo que parece que eso no cuenta como «posesión». Lo mismo con la posesión de «servicios» como puedan ser su suscripción a Internet o al móvil, si bien las de objetos físicos (una suscripción a una revista) sí que cuenta.
Y ahora viene cuando la matan... ¿podríamos vivir únicamente con 100 cosas? aún haciendo todas las flexibilizaciones del mundo yo debo de confesar que no podría...
Pero quizás este "movimiento", "iniciativa", "reto" o como queramos llamarlo pueda hacernos reflexionar sobre la cantidad de cosas que tenemos, si realmente las necesitamos... mirar un poco nuestros armarios repletos y preguntarnos ¿cuántas de todas estas cosas realmente "uso"?
Todavía estoy rumiando todo esto, ya os iré contando si llego a alguna decisión o conclusión...

que combina las canicas con el efecto dominó, aunque mejor aún es fabricarte tu propio circuito como el que podéis encontrar en el siguiente enlace:
¿Y que c... es eso? os preguntaréis... pues es la máquina más maravillosa del mundo que me va a hacer la vida más fácil, me va a regalar tiempo y además abre ante mi un mundo de infinitas posibilidades que no se si explorar (mmmm, qué peligro..)





















O el huerto urbano Leopoldo, ideal para espacios pequeños pues es mucho más estrecho y dispone de doble superficie de cultivo.
