Mereció la pena pagar un poco más por quedarnos en este hotel, en el que además si revervas con antelación te hacían un 15% de descuento.
Vista de la Catedral desde la terraza del hotel.
Restaurante de la terraza
Restaurante de la terraza
Roma, es una ciudad increible, llena de rincones por descubrir. Por eso aunque ya la habíamos visitado en dos ocasiones anteriormente, aún descubrimos nuevas cosas.
Para los que os perdistéis el anterior post, ya aquí conté de nuestra visita meteórica a Roma el año pasado.
Este viaje era algo especial pues era un regalo para mis suegros que ya son algo mayores así que todas las visitas e irinerarios los hicimos pensando en ellos.
Íbamos más pausados lo que nos permitió hacer visitas que otras veces no nos entretuvimos, como por ejemplo ver el interior del Coliseo.
La verdad es que no es algo imprescindible de ver en un viaje a Roma, pues el Coliseo ya por fuera es impresionante y el ejercicio de imaginación que hay que hacer para imaginarse el interior en todo su apogeo es quizás demasiado grande. Por ello ya a la vuelta he estado viendo algín video como este y comparándolo con mis recuerdos y fotos del interior y exterior del Coliseo.


Después están las típicas paradas imprescindibles en cualquier visita a Roma: La Fontana di Trevi, la piazza Navona, la del Popolo, piazza de Espagna, el monumento a Victtorio Emanuele (popularmente llamado "la tarta" el cual odian bastante casi todos los italianos por considerarlo un pegote impresionanate), los puentes sobre el Tiber, la catedral de Roma, los diversos obeliscos y columnas e iglesias, muchas iglesias... Santa María Maggiore, San Clemente, San Pablo extramuros, el panteon... pufff!!!
Total, que si hay una foto que defina este viaje es sin duda esta última...
Vamos tachando cosillas en mi mosaico particular del verano. La primera de ellas (además de la playa, de la que estoy disfrutando como una enana) son los Baños de Ola, fiesta de la cual ya os hablé hace un par de años en:
Trajes tan complejos requerían que los cambios de ropa se hicieran en unas casetas instaladas en las playas. Inicialmente las casas para los baños de mar eran modestas y provisorias. Pero la gran cantidad de personas se cada vez más se desplazaban, en especial desde Madrid y Castilla, para pasar el verano en El Sardinero, lleva a que se hagan nuevas infraestructuras permanentes.

¿Y qué es una ecoesfera?
Hoy os traigo un juego no sólo muy divertido sino que además es estupendo para desarrollar la inteligencia lingüística. Se llama "...